Los médicos no lo dicen. ¡Aprende a sanar tus tiroides naturalmente!

Los problemas de tiroides se han vuelto muy frecuentes en los últimos años. Esta glándula es de vital importancia para nuestro cuerpo pues es la encargada de regular muchos de los procesos que realiza el organismo diariamente. Hay que tener mucho cuidado pues su mal funcionamiento genera grandes enfermedades que con el tiempo pueden llegar a ser muy graves.

La glándula tiroides se encuentra ubicada en la base del cuello, tiene una forma similar a la de una mariposa y se dobla a a altura de la base garganta. Esta glándula produce tiroxina, que es una hormona que ayuda a regular el metabolismo, el ritmo cardíaco, el crecimiento y el desarrollo correcto del cuerpo.

Cuando esta glándula falla se presentas desequilibrios en las funciones que esta cumple. Puede ser un funcionamiento insuficiente o por el contrario un funcionamiento hiperactivo. Lo más importante es que sepas que esto se puede sanar, siempre y cuando se descubran las causas que provocaron el problema. Para esto es necesario que te dirijas al médico si ves algún síntoma, así te aseguras que el problema sea de tiroides y no de algo más.

Remedios naturales que te ayudarán con el problema


La mejor forma de solucionar el problema de la glándula tiroides es realizando una serie de acciones que sin ser agresivas para el cuerpo te permiten aliviar y controlar el problema. Lo mejor es siempre buscar formas naturales, pues sabemos que no tendremos efectos adversos que pongan en riesgo nuestra integridad. 

A continuación, te mostraremos una serie de pasos que puedes seguir para decirle adiós a este problema: 

Buscar un especialista holístico: La única manera de avanzar en la solución del problema de tiroides es logrando descubrir las causas que lo están provocando, solo así sabrás específicamente que debes mejorar. 

Evita el gluten: Mantente alejado de esto, pues es inflamatorio y genera una respuesta autoinmune en nuestro cuerpo. Se considera una de las causas de la tiroiditis de Hashimoto. 

Evita la mantequilla de maní y el maní

Usar aceite de coco: Tomar una cucharada al día y sustituir los demás aceites por este. No interfiere con la conversión de T3 y T4 y admite la GI que es fundamental para la tiroides. 

Comer algas y vegetales marinos: Estos alimentos son la mayor fuente de yodo y vienen cargado con muchos otros nutrientes beneficiosos.
Consumir vitamina A, D y K2: Las personas con este problema tienen deficiencias en este tipo de vitaminas por eso deben ser ingeridas con frecuencia.

Tomar caldo de huesos: Caldo de huesos sanos de animales criados en pastos ayuda a curar y sellar la mucosa intestinal y también fortalece el sistema inmunológico. Ambos son importantes para la salud de las tiroides. Beber 1 taza diaria y añadir una pizca de sal de mar y algas para incrementar el poder.

Todo debe ser natural: Evitar los alimentos y productos que contengas excesos de químicos. 

Puedes complementar estos ejercicios con técnicas de relajación pues no siempre los problemas de tiroides son generados por factores químicos, muchas veces se presentan por alguna depresión o algún trauma vivido. 

Fuente: Natguia.com