Aprende a preparar malvaviscos caseros muy saludables que podrás comer los que quieras!

Los malvaviscos son uno de los dulces favoritos de grandes y pequeños. Su textura y sabor son agradables al paladar y pueden encontrarse en cualquier tienda o supermercado. Es muy común ver que las personas los agreguen a otros dulces porque son el acompañante perfecto para el helado o las galletas. Son la golosina preferida cuando nos vamos de campamento porque al colocarlos en una fogata tenemos un sabor incomparable.

Desafortunadamente su contenido de azúcar es sumamente alto y sabemos que al consumir grandes cantidades de esta podemos tener daños en nuestra salud. Un malvavisco promedio contiene alrededor de 4 gramos de azúcar y todos sabemos que es imposible comer uno solo, así que diariamente estamos consumiendo mucha más azúcar de la que recomiendan los especialistas ( 6 gramos al día).

El azúcar está directamente relacionado a la diabetes, la obesidad, colesterol alto, enfermedades del corazón, etc. El exceso de esta en el cuerpo impide el correcto funcionamiento de nuestro organismo provocando grandes daños a la salud. Hoy, te enseñaremos a preparar unos malvaviscos caseros que son deliciosos y contienen menos azúcar.

Una golosina casera, natural y saludable


Para preparar esta sencilla receta necesitarás algunos elementos que seguramente tienes en casa y si no es así, no te preocupes, son muy sencillos de conseguir en las tiendas y además son económicos. Toma nota de lo que te presentaremos a continuación: 

Ingredientes:
  • 1 1/2 cucharada de gelatina sin sabor
  • 1/2 taza de agua fría
  • 1/2 taza de miel
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • termómetro para alimentos
  • molde para pan
  • papel manteca
  • aceite en aerosol
Preparación:

Paso 1: Toma el molde, coloca el papel manteca y sobre él rocía el aceite. Así evitarás que la mezcle se pegue una vez que esté lista.

Paso 2: En un envase colocar la gelatina y 1/4 de taza de agua. Disuelve muy bien y deja reposar por unos minutos hasta que la gelatina se hidrate y se suavice.

Paso 3: Verter en una olla el resto del agua con la sal y la miel. Llevar al fuego medio hasta que esté a 115° centígrados. Esto toma alrededor de 7 u 8 minutos. Una vez que alcance la temperatura debes retirar del fuego inmediatamente. 

Paso 4: Agregar esto a la mezcla de gelatina que preparamos anteriormente. Debe hacerse con cuidado, la preparación caliente debe caer por los bordes del envase No debe agregarse sobre la mezcla de gelatina. Ir mezclando a medida que cae del borde. 

Paso 5: Una vez que esté integrados todos los ingredientes, subir la velocidad de la batidora y agregar la vainilla. Batir hasta que se forme una pasta esponjosa.

Paso 6: Coloca la preparación en el molde y dejar reposar destapado por 12 horas.

Nota importante: Si no posees un termómetro para alimentos puedes hacer lo siguiente para revisar la temperatura. Deja caer una gota del caramelo caliente en un envase con agua fría, si se forma una bola suave al tacto ya está listo el caramelo.