Método Japonés para curar cualquier enfermedad a través de los dedos!

La medicina occidental tradicional todavía no encuentra respuesta para muchas enfermedades y dolencias que sufre el ser humano. Asimismo, está basada en el consumo de pastillas y otras sustancias fabricadas con un sinfín de productos químicos, que en muchos casos tienen efectos secundarios severos.

Es por esto que muchas personas se inclinan a formas de curación alternativas, buscando métodos que resulten más saludables y que le traigan menos efectos negativos al organismo. Hoy quiero hablarte de un procedimiento japonés para curar las dolencias a través de la estimulación de los dedos de las manos.

Según este método, los dedos se encuentran relacionadas con un número de emociones específicas, y estas emociones están conectadas con órganos del cuerpo. Sigue leyendo para que aprendas a beneficiarte de esta milenaria práctica.

El secreto de la buena salud, al alcance de tu mano



El método consiste en mantener la presión sobre el dedo que corresponde a la emoción-dolencia sufrida durante 5 minutos como máximo, para iniciar el proceso de curación. Mientras ejerces presión, debes respirar de forma profunda y lenta, siendo consciente de esa respiración. Al pasar los 5 minutos, debes masajear la misma zona en ambas manos.

A continuación, una sencilla guía de los dedos de la mano de acuerdo a la emoción y el órgano que son capaces de sanar:

El pulgar está relacionado con los brazos y el estómago, así que si sientes dolores de cabeza o estómago, nerviosismo o si tienes problemas en la piel está es la zona indicada. Las emociones que corresponden son depresión y ansiedad.

El dedo índice tiene que ver con la confusión, y controla los riñones y la vejiga. Ejerce presión en él si tienes dolores musculares y de espalda o problemas digestivos.

El dedo medio se conecta con la irritabilidad y la ira, siendo afectados el hígado y la vesícula. Si padeces de migraña, dolores menstruales, cansancio y problemas de la circulación, tu problema reside aquí.

El dedo anular se relaciona con el miedo y la tristeza, afectando los pulmones y el intestino grueso. Estimúlalo si sufres de enfermedades respiratorias y de la piel.

Por último, el dedo meñique controla la ansiedad y los nervios, relacionándose con el corazón y el intestino delgado. Este es el punto que debes presionar si sufres de dolor de garganta y problemas en el corazón y los huesos.