¿Tienes muchos Puntos Rojos en la piel? Tienes que saber esto!

Los puntos rojos que aparecen en la piel son un problema que afecta el cuerpo con mucha frecuencia. Generalmente son producto del envejecimiento y no son una razón para sentir temor o preocupación, es un reacción normal del cuerpo a medida que pasan los años, sin embargo hay que estar alerta por si se produce en ellos algún cambio drástico porque esto podría ser un signo de alguna enfermedad.

Estos pequeños puntos son similares a los lunares, lo único que los diferencia es el color y a veces en la forma. Tener estos puntos no significa que padecemos de algún tipo de cáncer. Es importante destacar que tampoco tiene nada que ver con el sol. Estos puntos son angiomas adquiridos con el paso de los años. Aunque no son peligrosos es importante mantener un control sobre ellos para ver que siempre se mantengan iguales.

Algunas personas deciden removerlos porque a veces son considerados antiestéticos, es importante que si se deciden eliminar es necesario que lo realice un especialista porque podemos producir una hemorragia grave si intentamos hacerlo en casa. Estos puntos generalmente miden entre 6 y 7 milímetros.

Ten en cuenta todo esto si tienes puntos rojos en la piel


Las más afectadas por este problema suelen ser las personas que están alrededor de los 40 o 40 años de edad. Se originan a partir de dilataciones capilares y por fallos en el sistema vascular. Las áreas más propensas a tenerlos son los brazos y el pecho.

Ya hemos dicho que no representan ningún peligro para la salud, pero si estos puntos comienzan a presentar una serie de cambios de tamaño, textura o pigmentación debes recurrir de inmediato al médico porque pueden estar avisando de algún problema en el organismo. 

A continuación te mostraremos una serie de factores que debes tomar en cuenta para descubrir si algo anda mal en tu cuerpo. Toma nota: 
  • Si hay muchos puntos rojos en una misma área debes estar alerta
  • Picazón, ardor, dolor o molestias graves
  • Cambios de colores
  • Cambios de forma
  • Cambios de textura (los bordes nunca deben estar arrugados)
Te recomendamos que si notas alguno de estos síntomas recurras a tu dermatólogo, recuerda que la mejor manera de cuidar la salud es previniendo las enfermedades.