Cómo crecer un árbol de limón orgánico en nuestra casa. ¡Tendrás limones gratis para toda la vida!

Los beneficios que los cítricos pueden traer a tu salud son muchos, por algo se recomienda ingerirlos cuando tienes gripe o resfriado.

Las frutas críticas contienen gran cantidad de nutrientes y vitaminas, como el potasio, el magnesio, el calcio y el fósforo. Un jugo natural de limón o naranja puede aportar todo esto a tu cuerpo.

Es por eso que hoy queremos mostrarte cómo cultivar en casa un árbol de limón. Es muy fácil de hacer y podrás disfrutar del deliciosa sabor de esta fruta, que crecerá de forma completamente orgánica, sin aditivos químicos.

Cómo sembrar un árbol de limón


Existen dos formas de cultivar tu propio árbol de limón: con un árbol pequeño, o con una semilla. Aquí te explicamos cómo hacer ambas.

Si lo harás crecer con un árbol, es mejor que compres uno que sea pequeño. 

Consigue una maceta de arcilla que sea más grande que la parte de la raíz de la planta. Revisa que la maceta tenga muchos agujeros.

Recuerda que el árbol va a crecer, así que no compres una maceta que le quede demasiado justa.

Coloca el árbol dentro de la maceta y llena la parte de abajo con piedras, para permitir un mejor drenaje. 

Agrega la tierra. Es mejor que compres una que sea especial para árboles cítricos. 

Con esto estará lista la planta. Ahora debes darle unas 10 horas de luz y riego bastante regular.

Los limones tardarán unos nueve meses en madurar. Si pasado este tiempo no estás seguro de si ya están listos, fíjate bien en el color de la concha.

Ahora, si quieres plantar una semilla, necesitarás conseguir un limón orgánico, pues los que no lo son a menudo tienen semillas estériles.

Coloca tierra fértil en una maceta (debe contener perlita, turba y vermiculita), y humedece.

Extrae una semilla del limón y coloca en la tierra con la semilla húmeda, a cierta profundidad dentro de la maceta.

Cubre y rocía suavemente la tierra que está encima de la semilla.

Luego, cubre toda la maceta con un plástico transparente y asegura bien los bordes. Perfora con varios agujeros la película de plástico.

Coloca en un lugar soleado y riega regularmente, la tierra no debe secarse. 

Cuando alcance el tamaño suficiente, busca una maceta más grande para trasplantar tu árbol. 

Fuente: Tlvz.com