Mira cómo debes usar el Limón para deshacerte del dolor de rodillas!

Los dolores en algunas áreas de nuestro cuerpo suelen generar grandes molestias de salud. Los más incómodos son los que se ubican en las articulaciones, estos no nos permiten realizar adecuadamente nuestras actividades diarias y representan un problema a la hora de realizar cualquier actividad física.

Con el paso de los años, nuestras articulaciones se comienzan a desgastar y a presentar fallas. Una de las principales afectadas son las rodillas, estas son muy delicadas ya que son parte del soporte del peso de todo nuestro cuerpo, siempre están en movimiento, incluso cuando no estamos caminando.

Mantenerlas flexionadas representa un daño para los tejidos que están esa área. Cuando comienzan estas fallas, los dolores se convierten en un problema recurrente y con cada día que pasa es aún más fuerte y agudo. Hoy te mostraremos cómo preparar un remedio casero que alivia los dolores de rodillas sin efectos secundarios.

Alivia los dolores de rodillas con ingredientes que tienes en casa


Para preparar este remedio casero debes tener a mano dos ingredientes que te permitirán conseguir un alivio casi instantáneo. Verás que después de realizarlo un par de veces tus rodillas estarán como nuevas. Lo mejor de este remedio es que es económico y sumamente sencillo de preparar. 

Ingredientes:
  • 2 limones
  • aceite de sésamo
Procedimiento de preparación: 

Lavar y cortar los limones en trozos pequeños, colocarlos en un paño fino y limpio, luego mojarlo con el aceite de sésamo caliente. Una vez esté húmedo, elimina el exceso de aceite con una toalla limpia y está listo para usar. 

Modo de aplicación: 

Coloca la toalla junto con los limones sobre tus rodillas. Deja que el tratamiento actúe durante diez minutos aproximadamente, luego retira y limpia la zona.
Es recomendable realizar este tratamiento dos veces al día, así asegurarás un mejor efecto. 

Recomendaciones: 
  1. Consume suficiente agua
  2. Mantén una alimentación balanceada
  3. Acude al médico al menos 3 veces al año para revisar el estado de huesos y articulaciones.