Mira por qué NO debes cometer el mismo error de todos de congelar de manera incorrecta las frutas y vegetales!

En nuestros hogares siempre compramos grandes cantidades de frutas y verduras y por tal motivo necesitamos que permanezcan frescas y en buen estado por mucho tiempo. Solemos meterlas en la nevera para que el frío las mantenga bien, sin embargo, hay algunas personas que prefieren congelarlas.

Es importante que para hacer esto sepamos cuál es la forma correcta porque si no las congelamos adecuadamente pierden sus nutrientes y se tornan blandas, pastosas y desagradables. Parece muy sencillo, pero realmente no lo es. Lo más importante es mantener la vida útil del alimento y lograr que conserve todos sus beneficios.

Te motraremos cuál es la manera correcta de congelar tus alimentos. Por si no lo sabes el promedio de duración de una fruta o verdura congelada es de 6 a 12 meses. Cuando se congelan se crean unos cristales en el exterior, al descongelarlos estos cristales se funden haciendo que se expandan en el interior de la fruta, esto hace que pierda su sabor y nutrición.

Congela adecuadamente tus frutas y verduras para que duren mucho más


Para congelar es importante hacerlo por grupos de frutas. Es decir, seleccionar los tipos de frutas individualmente. No se deben mezclar porque no todas se congelan de la misma manera. 

Debe hacerse de la siguiente manera: 

Frutas delicadas como fresas y frambuesas: en una bandeja colocar la fruta sin que estén sobrepuestas, congelar y revisar luego de 30 minutos. Si ya están completamente congeladas, guardar en una bolsa para congelar extrayendo la mayor cantidad de aire.

Frutas como las manzanas: Tomar media cucharadita de ácido ascórbico (vitamina C en polvo) y añadir en 3 cucharadas de agua. Espolvoree esta mezcla o aplíquelas con un cepillo a los frutos antes de la congelación.

Verduras: colócalas ligeramente en agua hirviendo y luego en agua helada, cuando la verdura enfríe retira del agua y sécalas bien, luego colócalas en una bolsa para congelar y listo.

El secreto es congelar a temperaturas muy bajas, así se lograrán cristales muy pequeños y estos tendrán menos impacto en el sabor o la textura al momento de descongelar. 

Nota importante: Las verduras deben hervirse al salir del congelador, excepto el maíz. Mientras que las frutas no deben descongelarse por completo, es mejor comerlas medio congeladas.