No regañes ni hagas llorar a tus hijos antes de mandarlos a la escuela. ¡Mira todo lo que los afecta!

Criar hijos no es fácil, sobre todo cuando los niños empiezan a crecer y lo que hacen o dicen no se adecúa a lo que tu esperas de ellos, pues son desobedientes o desordenados. 

Muchas veces, frente a situaciones de estrés rutinario puede que regañes a tus hijos con frecuencia, con gritos y palabras hirientes, en un intento por descargar la ira que sientes y al mismo tiempo de hacerles entender cómo deben hacer las cosas. 

Sin embargo, ¿te has detenido a pensar cómo regañar a sus hijos puedes afectarlos? Está comprobado que esto solo hace que el niño pase mal el resto del día. ¡Sigue leyendo para que te enteres de más!

No regañes a tus hijos por la mañana


La escena es típica: te levantas por la mañana y la casa es un desastre, los niños no consiguen sus uniformes, no tienen tiempo de desayunar y encima dejan los deberes en la mesa, así que todo el camino desde la casa hasta la escuela es una imagen de ti regañando a los pequeños.

¿La reacción natural? Lloran y llegan al colegio con mala disposición, tristes y confundidos. El resto del día, no pueden prestar atención en clase, y los amigos notan que algo ha pasado.

Para que esto no suceda, sigue los siguientes consejos, harán la vida de todos mucho más fácil:

En primer lugar, debes tener listo la noche anterior todo lo que van a necesitar por la mañana. Uniformes, cuadernos y morrales, pide al niño que te ayude a tener sus cosas listas, para que aprenda el sentido de la responsabilidad. 

Es importante que establezcas un horario para ti en el que te levantes temprano, te permitirá hacer las cosas con más calma. Coloca una alarma de ser necesario. Si te levantas con tiempo y tranquilidad, podrás despertar a los niños en paz y no crear nerviosismo en el ambiente.

Al igual que tu horario para levantarte, establece una rutina para ducharse, arreglar los morrales y terminar la tarea. Una vida más organizada reducirá tu ansiedad y la de los niños, permitiendo tener todo listo a tiempo.

Si deben ir a la escuela por su cuenta, despídete de ellos con un beso. Si eres tú quien los lleva, aprovecha el tiempo en el auto para cantar y conversar con ellos, no dejes que solo se sienten a utilizar sus aparatos electrónicos.

Fuente: Familias.com