¡La dieta alcalina que toda persona con cáncer debe leer inmediatamente!

El cáncer es una enfermedad que cada día afecta a mayor número de personas alrededor del mundo, cobrando la vida de millones. 

Muchos son los estudios y las investigaciones que se realizan, sin que ninguna parezca arrojar datos sobre posibles curas definitivas ni tratamientos que resulten completamente exitosos. No obstante, desde casa es posible hacer cosas que faciliten la curación. 

No es un secreto que la alimentación influye mucho en la salud, y cuando se sufre de cáncer esto no es una excepción. Es por eso que queremos hablarte de la dieta alcalina, régimen alimenticio recomendado para potenciar los efectos de los tratamientos del cáncer, favoreciendo la curación. 
Cura el cáncer con esta dieta alcalina


Esta dieta favorable para la prevención y curación del cáncer está basada en hacer ciertos cambios en la alimentación.

Estos cambios evitan la acidosis latente, trastorno producido por una mala alimentación, basada en la inflamación de los tejidos y la alteración del pH natural.

Con una dieta alcalina mejorará esto, por lo que debes:

Dejar el azúcar. El cáncer se alimenta de los niveles de glucosa, ya que esta crea un ácido que propicia la reproducción de las células dañinas. 

Además, el azúcar crea resistencia a la insulina, reduce los niveles de magnesio y debilita el sistema inmunológico. 

Sustitúyela por miel y agave. 

Dile adiós al gluten. Este produce inflamación, una de las causas de cáncer. Evita el trigo y el centeno, además del pan, la pasta, las galletas y sus derivados.

Prefiere el arroz, la quínoa, el trigo sarraceno, entre otros.

No consumas lácteos. La caseína, proteína presente en la leche, es causante de cáncer, con un efecto parecido al del azúcar. Elimina la leche y todos sus derivados lácteos.

Consume solo aceite de oliva, coco y aguacate. Tienen propiedades antiinflamatorias. Además, el de coco es antibacteriano y antifúngico, y fortalece el sistema inmunológico.

Otras recomendaciones. Consume grandes cantidades de vegetales verdes, además de legumbres, semillas, frutos secos fruta y carnes magras, como pescado y pollo.

Elimina el alcohol y las bebidas embotelladas, aumentando la ingesta de jugos naturales y té, mientras reduces el consumo de café. 

Bebe jugo de limón, remolacha y zanahoria todos los días. 

Con estos consejos, podrás prevenir el cáncer, o reforzar el tratamiento que estás realizando contra la enfermedad.

Fuente: MejorConSalud.com