Atención Padres: Una tragedia silenciosa está afectando a nuestros hijos

El estado emocional de los niños ha sido un tema de conversación muy importante en la última generación. Esto se debe a que muchos padres han confiado la educación de sus hijos a la internet y los programas de televisión “educativos” que fomentan conocimientos prácticos que complementan la formación académica de los jardines de cuidado y escuelas con métodos pedagógicos avanzados, sin embargo, la falta de contacto entre los padres y los hijos y la dependencia por estos nuevos instrumentos de formación / distracción ha creado una preocupante brecha comunicacional entre padres e hijos que por lo general desencadena cualquier cantidad de problemas en el hogar que mantienen en vilo a miles de padres en la actualidad.

Estadísticas realmente alarmantes revelan que están sucediendo cosas terribles con nuestros hijos en nuestras propias casas y no nos hemos dado cuenta. Se estima que, desde hace 18 años, un repunte de enfermedades mentales ha alertado a la comunidad científica para tomar medida, pero el crecimiento de estos programas infantiles en la moda y el uso de redes sociales por menores ha echado por el piso cualquier esfuerzo de concientización familiar que se hace en estos tiempos.

¿Qué estamos haciendo nosotros los padres?



Otros números que realmente preocupa es el hecho de que al menos 4 de 10 niños sufren de déficit de atención, mientras que 3 de 10 adolescentes sufren de depresión juvenil. Pero esto no lo peor, se cree que existe un aumento del 100% en los últimos 10 años de suicidios entre niños de 10 y 14 años víctimas del bullying.

Entonces, ¿cuáles son las medidas que debemos tomar de inmediato?, pues muy simple, el medio ambiente es la solución.

Existen formas de hacerle entender a tus hijos que disminuir el uso de la tele y de las redes sociales no es un castigo como lo pueden llegar a pensar, pero si es la solución a futuros problemas en la adolescencia como la depresión que tantas vidas alrededor del mundo se ha cargado.

Hagamos una breve lista de elementos que pueden cambiar para siempre esta tragedia y alejar a estos problemas para siempre de nuestras familias:

  • Padres que se preocupan por las emociones. Atrás tienen que quedar esos adultos que imponen una cultura regia sobre los hijos que no permiten que se desenvuelvan sus sentimientos como ellos lo desean. La libertad de sentimientos es el arma más importante.
  • Trabajo en equipo para definir límites y responsabilidades homogéneas, que beneficien a todos por igual.
  • Una nutrición balanceada que no permita que nuestros hijos caigan en enfermedades como la anemia o la obesidad.
  • Vida natural y esparcimiento en áreas de la naturaleza. El conocimiento está afuera y es nuestra tarea, presentarles al mundo como un campo de exploración del saber para que disfruten de la vida, más allá de una pantalla de ordenador o tv.
  • El uso de tecnologías de información debe ser estrictamente monitoreado, de manera que ellos consideren con su propia cultura que es y que no es correcto.

Comparte en tus redes sociales.