Mira que fácil hacer un queso fresco con solo un litro de leche, un yogur y medio limón. Es muy fácil de preparar

Actualmente se nos hace demasiado difícil cumplir con una dieta balanceada debido a la cantidad de químicos que son aplicados a todos los alimentos que consumimos, bien sea para que estos se mantengan intactos y no se dañen en pocos lapsos de tiempo, o simplemente para alejar a los insectos y eliminar las posibles bacterias que puedan adherirse a ellos. El queso, por ejemplo, es uno de los principales alimentos que sufre un cambio químico para su duración y eso a la larga nos afecta considerablemente y para evitar enfermedades hoy vamos a mostrarte cómo preparar tu propio queso con solo leche, yogur y limón. 

Las recetas naturales han llegado a un nivel muy alto en diferentes partes del mundo y no es para menos, pues generalmente estas no poseen químicos que puedan dañar nuestra salud y solo están compuestas por ingredientes netamente naturales. Para preparar el queso en casa solo hace falta obtener leche, yogur y limón, todos estos componentes de preparación están dotados con propiedades espectaculares para la salud, así que puedes preparar este queso casero con total confianza y no correrás el riesgo de presentar alguna reacción alérgica.

Ingredientes, modo de empleo y consumo de la receta


  • 1 litro de leche
  • 1 yogur natural sin ningún tipo de edulcorante
  • 1 metro de gasa, preferiblemente de esas que venden en las farmacias o casas médicas.
  • 1 olla y un colador de 12 cm preferiblemente
  • ½ limón

Una vez que obtengas todos estos ingredientes debes proceder a preparar el queso, eso sí, debes tener un poco de paciencia porque esto conlleva trabajo.

Deberás calentar la leche a fuego lento por 15 minutos y procurar que esta no llegue a su punto de ebullición, esto es de suma importancia así que trata de evitar que hierva.

Una vez cumplida esta fase, vierte el yogur y el jugo de medio limón y empiezas a batir ininterrumpidamente para que la mezcla no se adhiera a la olla y se queme.

Luego de esto, retiras del fuego y dejas que la receta repose por al menos 3 horas, de manera que se cuaje y se note la separación del suero. 

Transcurridas las 3 horas, procedes a colar la mezcla, es aquí donde debes tener mucho cuidado, pues tomarás la gasa y cubrirás el interior del colador, este último lo ubicas dentro de otra olla y solo así puedes cambiar la receta de recipiente.

Notarás que el suero va a pasar del colador y ubicarse en la otra olla, mientras que el queso o la otra parte que cuajó permanecerá en el colador. Puedes hacer presión en él para expulsar todo el líquido restante y después ubicarlo en un recipiente pequeño en el que pueda quedar totalmente compacto junto con la gasa.

Debes dejar que se refrigere por 30 minutos, retiras la gasa, agregas sal al gusto, vuelves a dejarlo reposar en el refrigerador por 8 horas y listo, has preparado tu propio queso. 

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